EL PEREJIL

Frente a los apartamentos había un terreno,nuestros vecinos pidieron permiso para plantar,asi lo hicieron y fue asi que vimos crecer acelgas, tomates, lechugas y PEREJIL.
Como en varias ocasiones los ayudabamos a regar nos obsequiaban algo de lo que producia aquel pequeño huertito, pero lo
que crecia más era el perejil.
Venian ellos con su ramito orgullosos y yo se lo ponía a todo lo que cocinaba ,pero a Fran
no le gustaba la sopa (como a Mafalda) les contaba a sus amigos que ella (o sea yo) “pone en la sopa unas manitos que nadan
en el plato”, eran las hojitas de perejil que lo asustaban, plantaron bastante tiempo.
Un día el Dr.Larrosa compró el terreno
y se hizo una hermosa casa pero del perejil no nos olvidamos ,ni de la esquina de Quicuyo y Ariel Teresa
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